Ativação de instalação na Exposição Vida Transbordante e os Desejos de Mundo, no Solar dos Abacaxis, Rio de Janeiro, Brasil.
2023
Registro de Diana Sandes
Abajo te cuento un poco...
Si colocas una planta de aloe vera suspendida boca abajo en un entorno de microgravedad (como la Estación Espacial Internacional) con humedad constante en el aire, la planta desencadenará una serie de respuestas fisiológicas fascinantes:
1. Pérdida del gravotropismo
En la Tierra, las raíces crecen hacia abajo y las hojas hacia arriba en respuesta a la gravedad (gravotropismo), guiadas por el movimiento de sedimentación de los estatolitos (pequeños gránulos de almidón) dentro de las células vegetales. En el espacio, al no haber gravedad gravitatoria efectiva, la orientación física ("boca abajo") pierde todo su sentido para la planta. Las hojas y raíces no sabrán cuál es la dirección "correcta" para crecer basándose en el peso.
2. Adaptación por fototropismo e higrotropismo
Sin gravedad, la planta reorganiza sus vectores de crecimiento utilizando otros estímulos:
Luz (Fototropismo): Las hojas dirigiéndose hacia la fuente de luz más cercana, independientemente de dónde esté la raíz.
Humedad (Higrotropismo): Como la humedad está presente en el aire circundante, las raíces —que normalmente buscarían agua en el suelo— buscarán las zonas con mayor concentración de vapor o condensación de agua en el ambiente, pudiendo crecer en direcciones inusuales o expuestas.
3. Desafíos con la gestión de agua y raíces
El aloe vera es una planta suculenta adaptada a acumular agua en sus hojas gelatinosas. En microgravedad, el agua en el aire no se comporta como en la Tierra; forma películas o gotas que flotan por tensión superficial. Si la humedad ambiental es extremadamente alta y no hay ventilación, las raíces expuestas o la base de la planta corren un alto riesgo de asfixia por falta de oxígeno o pudrición por hongos, ya que la planta no puede drenar el exceso de humedad.
4. Intercambio gaseoso alterado
Al no existir la convección natural del aire (el aire caliente no sube ni el frío baja sin gravedad), la planta consume el dióxido de carbono que la rodea y crea una "burbuja" de aire estancado y oxígeno alrededor de sus estomas. Para que siga fotosintetizando correctamente en el espacio, requerirá un flujo constante de aire artificial impulsado por ventiladores.
En resumen, la planta sobreviviría si la humedad está bien regulada y hay circulación de aire, pero sus hojas y raíces comenzarán a curvarse y crecer siguiendo únicamente la fuente de luz y la dirección de las corrientes húmedas.
En este escenario de microgravedad y humedad controlada, hay varios fenómenos biológicos y físicos adicionales que resultan clave para observar:
Fenómenos adicionales a observar
Morfología de la raíz (Sinortotropismo): En lugar de desarrollar una raíz principal hacia abajo, el sistema radicular tenderá a ramificarse de forma esférica o desordenada, buscando puntos de contacto físico (tigmotropismo) o zonas de mayor gradiente hídrico.
Comportamiento de la cutícula y la cera foliar: El aloe vera produce una capa cerosa que repele el agua. En microgravedad, es interesante observar si el agua en suspensión forma microgotas adheridas a la superficie de la hoja o si la tensión superficial crea una película continua que afecte la respiración foliar.
Apertura de estomas y ritmo circadiano: El aloe es una planta con metabolismo CAM (Crasulacean Acid Metabolism), lo que significa que abre sus estomas de noche para fijar \text{CO}_2 y reducir la pérdida de agua. La falta de ciclos naturales de gravedad y luz puede alterar este reloj biológico interno.
Turgencia y distribución del gel interno: El gel acuoso del interior de la hoja se distribuye en la Tierra por efecto de la presión hidrostática y la gravedad. En el espacio, la presión interna de los tejidos puede cambiar la firmeza estructural o el grosor de las hojas.
Replantación tras la experiencia
Sí, es perfectamente posible replantar el aloe vera al finalizar la experiencia, pero requerirá un periodo de reaclimatación:
Reorganización celular: Al regresar a la gravedad terrestre (1g), la planta tardará entre unas semanas y un par de meses en reorientar la acumulación de estatolitos en las células de la raíz para activar de nuevo el gravotropismo positivo.
Control de hidratación al trasplantar: Si las raíces estuvieron expuestas a alta humedad en el aire sin sustrato, al pasarlas a tierra o a un sustrato poroso (arena y tierra para suculentas) no se debe regar inmediatamente. Conviene dejar que las raíces se asienten 2 o 3 días para evitar que cualquier microlesión sufra infecciones fúngicas.
Sostén mecánico: Dado que el tallo u hojas pueden haber crecido en ángulos inusuales buscando luz, la planta necesitará tutores o apoyos mecánicos durante las primeras semanas hasta que las raíces se anclen con firmeza al suelo.
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